Recientemente, la ciudad de Miami fue escenario de la cumbre «Escudo de las Américas», donde el Presidente estadounidense Donald Trump anunció la creación de la Coalición Anticarteles de las Américas. Este acuerdo, firmado junto a representantes de 17 naciones y con la presencia de mandatarios como Javier Milei, Nayib Bukele y Daniel Noboa, plantea un frente militar unificado contra el crimen organizado. Sin embargo, un análisis profundo de la estrategia revela que esta coalición es mucho más que un pacto de seguridad regional: constituye un mecanismo político diseñado para asegurar el apoyo del público estadounidense ante posibles intervenciones militares directas en América Latina. Para comprender esta maniobra, es fundamental observar cómo responden los ciudadanos a los compromisos internacionales.
Una investigación académica demuestra que la existencia de una alianza militar formal incrementa drásticamente la disposición de la opinión pública estadounidense a apoyar el uso de la fuerza armada en el extranjero. En un riguroso estudio empírico, los académicos Tomz y Weeks (2021) utilizaron una técnica de experimentos de encuesta en Estados Unidos, donde a los participantes se les presentaban escenarios sobre un ataque hipotético a otro país. Para aislar el efecto de las alianzas, los investigadores asignaron de forma aleatoria si Estados Unidos tenía o no un tratado de defensa formal con la nación atacada, variando también los costos económicos y humanos, los intereses geoestratégicos en juego y el tipo de régimen político. Lo que intentaban explicar era si las alianzas activaban mecanismos de apoyo ciudadano a la guerra bajo el sustento de la obligación moral y reputación internacional.
El hallazgo fue sumamente revelador: contar con un tratado de alianza formal produjo un incremento de 33 puntos porcentuales en el apoyo a la guerra en comparación con un escenario idéntico sin alianza.
De hecho, el estudio muestra que las alianzas tienen su mayor impacto persuasivo exactamente en aquellos escenarios donde una guerra sería habitualmente rechazada por la ciudadanía, es decir, cuando los costos de intervenir son altos y cuando los intereses estratégicos directos parecen bajos. Tal como señalan los autores del estudio: «descubrimos que las alianzas movían la opinión pública incluso, y especialmente, cuando la intervención de otro modo parecería imprudente». Al formalizar el «Escudo de las Américas», la administración estadounidense está construyendo la narrativa necesaria para intentar transformar el natural escepticismo público frente a un conflicto armado en el extranjero en un apoyo mayoritario.
Las declaraciones de Donald Trump durante la cumbre preparan el terreno discursivo al señalar como amenazas existenciales a naciones específicas. Trump describió a los cárteles como un «cáncer» y destacó que el epicentro de esta violencia es México, afirmando contundentemente que estas organizaciones criminales están «dirigiendo» el país.
Esta retórica, combinada con el marco legal vinculante de la nueva coalición, crea un escenario en el que el uso de la fuerza militar estadounidense en suelo latinoamericano dejaría de percibirse al interior de los Estados Unidos como una intromisión desmedida. En su lugar, la opinión pública de dicho país lo justificaría como el cumplimiento ineludible de un deber hacia los aliados regionales frente a grupos criminales que han usurpado el control territorial. Este respaldo ciudadano y la viabilidad política de una ofensiva militar dependerán de la continuidad con que Donald Trump alimente la retórica de la alianza del Escudo de las Américas.
En conclusión, la creación de la Coalición Anticarteles trasciende la cooperación diplomática. Apoyándose en el probado poder que tienen los compromisos formales para moldear las actitudes ciudadanas, Donald Trump está sentado las bases discursivas necesarias para tener en su menú de opciones una futura intervención armada en la región. Al convertir a diversos países latinoamericanos en aliados militares bajo una narrativa de guerra contra los cárteles, busca asegurar el respaldo de la ciudadanía norteamericana en caso de que decida optar por una acción militar en los países donde tenga puesta la mira.
Sobre el Autor: José Guillermo Torres lidera la estrategia de investigación y análisis en AvantQuest como Socio Director. Es Politólogo por el ITAM y Maestro en Investigación en Psicología Social por la Universidad de Helsinki. Cuenta con una amplia trayectoria centrada en el análisis de Opinión Pública y Comportamiento Social.
Referencias
BBC News Mundo. (2026, 7 de marzo). Trump anuncia la creación de una coalición militar anticarteles en la Cumbre Escudo de las Américas en Miami. BBC.
Tomz, M., & Weeks, J. L. P. (2021). Military alliances and public support for war. International Studies Quarterly, 65(3), 811-824. https://doi.org/10.1093/isq/sqab015
Trump, D. (2026). Shield of Americas Summit [Transcripción de discurso]. Rev.
